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Decisiones Difíciles, ¿cómo tomarlas?

Las Decisiones Difíciles en el trabajo, en las relaciones y la Vida son curiosamente las que pueden resolverse de la manera más práctica y expedita.

¿Qué debe entenderse como una Decisión Difícil?

El tema es eminentemente personal, por supuesto, pero en general son decisiones que cuesta tomar por temor a los resultados que representen. Bien porque ellos involucren asuntos de importante valor, trasciendan márgenes de tiempo convencionales, afecten a muchas personas, puedan tener consecuencias irreversibles, etc.

Temor, duda, incertidumbre por un lado y mucha reflexión, análisis y consideración por otro. Éstas son las particularidades de una Decisión Difícil. Y todo ello deriva en consumo de tiempo, el único de los factores que se pierde sin remedio.

El Tiempo juega en contra del proceso para tomar Decisiones Difíciles en dos aspectos:

  • Primero, porque a medida que transcurre sin que se tomen las decisiones, aumenta la dificultad del proceso mental. Las consideraciones inherentes a la decisión se vuelven más complejas. El temor y la incertidumbre aumentan.
  • Segundo, porque los resultados que se esperan obtener con la decisión se vuelven menos predecibles a medida que el tiempo pasa.

Las Decisiones Difíciles son como un dique que contiene el flujo del agua, para bien o para mal. Por eso en determinado momento pesa menos la naturaleza del resultado que se obtenga con la decisión que el propio problema que genera el hecho de no tomarla. Bien sea que finalmente el agua discurra para un lado u otro, lo más conveniente es que no quede estancada. Detener conscientemente el flujo de las cosas en la Vida es en definitiva la peor decisión que se puede tomar.

La medida, el factor, la consideración, el hecho que debe primar en la toma de Decisiones Difíciles es muy sencillo:

El Beneficio Personal en el Corto Plazo

Y entiéndase aquí por “Personal” los intereses individuales, los de empresa, de una relación, etc.

El factor que determine la toma de la decisión debe ser, llegado el caso:

  • El Beneficio de la Persona en el corto plazo
  • El Beneficio del Negocio o la Empresa en el corto plazo
  • El Beneficio de la Relación en el corto plazo
  • El Beneficio del Grupo en el corto plazo
  • Etc.

¿Qué debe entenderse exactamente como Beneficio?

“Mejora que se experimente gracias a lo que se haga o disponga”

Desde éste punto empieza a desenmarañarse la dificultad, porque la lógica de alcanzar una  Mejora no representa, necesariamente, una solución definitiva o integral, es solo un estado superior al anterior de acuerdo a la medida que se esté tomando. Posiblemente “una mejora” no resuelva nada en el largo plazo, pero es el factor que debe determinar la Toma de Decisiones en una situación difícil.

Muchas personas complican todo y concluyen obteniendo malas experiencias solo por el afán de Solucionar más de lo que una encrucijada con decisiones difíciles permite. Ése momento es razonable apuntar solo a una Mejora concreta de lo que se está considerando.

Luego la Mejora, por su propia naturaleza, puede contribuir a las soluciones integrales. O posiblemente no lo haga, pero en todo caso consigue que el Costo final sea menor a la situación de Indecisión.

El Beneficio, la Mejora, debe estar vinculada a los intereses personales (o del negocio, la relación, etc.) NO debe contemplar, a priori, el beneficio de los demás.

Esto tiene una explicación lógica: si la Persona, el Negocio, la Relación, etc., está mejor con la decisión que se toma, luego todo lo demás “también está mejor”.

Si YO me siento bien, me convierto en contribuyente, me transformo inmediatamente en parte de la solución y no del problema. Esto otorga mayores probabilidades a la resolución de los intereses del conjunto. Igualmente con el Negocio, la Relación o cualquier otra cosa: si al Negocio le sienta bien la decisión, entonces los intereses encontrados o las situaciones conflictivas cuentan con un elemento que ya juega a favor de la solución y no del problema. Si la Relación, como entidad impersonal, se beneficia de la decisión, entonces los efectos podrán contribuir a los intereses de los involucrados.

Las decisiones difíciles NO se toman pensando en el “otro”, puesto que quien toma la decisión solo tiene efectivo control sobre lo que a él le concierne, y no puede asegurar que la decisión tomada en función de los intereses del “otro” contribuya al interés general. Por esto mismo son “decisiones difíciles”, no dan margen al supuesto o la especulación, exigen resultados que puedan garantizarse. Y ello sólo puede establecerse desde UNO MISMO.

Por último, las decisiones difíciles deben tomarse pensando en beneficios de CORTO PLAZO. El futuro no puede ser parte de la ecuación en situaciones de esta índole. Aparte que es completamente cierto que nadie tiene control sobre el futuro, la existencia de una “mejora” en el corto plazo de hecho lo condiciona con un matiz favorable. Si en el corto plazo se producen mejoras para una situación difícil, aumenta la probabilidad de una solución integral en el tiempo.

Así como constituye un yerro pensar en el “otro” al tomar estas decisiones, es un error mayor considerar las consecuencias en un futuro remoto.

El tiempo es un recurso valioso para resolver situaciones de mucha dificultad, y las encrucijadas no lo otorgan. Sin embargo el tiempo vuelve a jugar a favor una vez que se ha tomado la decisión y se ha resuelto la encrucijada. Ése tiempo adicional sirve para que se tomen luego decisiones con mayor calma.

¿Tomar decisiones difíciles considerando el beneficio personal en el corto plazo, evita las equivocaciones? ¡Por supuesto que no! Pero ayuda a que el costo total sea menor. La indefinición siempre es más costosa que la decisión, ¡siempre!

La decisión en función del beneficio personal en el corto plazo se basa en dos hechos que deberían considerarse sólidos y ofrecer garantías de buen resultado: 1) cada quién es el mejor guardián de sus propios intereses, 2) cuando el tiempo juega a favor y no en contra todo hecho puede abordarse y resolverse mejor.

Un apunte adicional, ¿cómo funciona la Mente de un hombre decidido?

1.- Evalúa las cosas desde el punto de vista de sus intereses personales. Entiende que situándose personalmente fuera del problema, se constituye en contribuyente de una posible solución.

2.- Toma decisiones sin la consideración indispensable de una Solución definitiva. Son las decisiones oportunas y progresivas las que van construyendo una Solución. Las Decisiones Difíciles nunca son una solución, son únicamente el vehículo que eventualmente conduce a ella.

3.- El parámetro de efectividad de una buena decisión es una Mejora, por muy pequeña que ella sea. Muchas mejoras, sumadas unas a otras, concluyen por resolver la situación más difícil.

4.- El Tiempo debe jugar a favor, nunca en contra. Mientras más pronto se tomen Decisiones Difíciles, tanto mejor.

5.- Las cosas se complican en la Vida en tanto no fluyen. Por mucho que el curso que tomen finalmente no sea el mejor, el propio flujo garantiza que puedan cambiar favorablemente en algún momento. Sólo las aguas estancadas se pudren.

6.- Se acepta y se entiende el Temor por las consecuencias que tenga una decisión, no se acepta el Temor de tomar una decisión. Una vez que se toma la decisión SIEMPRE existe la posibilidad de trabajar sobre el curso que adopten las cosas, en tanto la decisión no es tomada lo único que verdaderamente existe es una saturación mental.

La sabiduría popular asocia con criterio al hombre decidido con la “persona resuelta”, y esto último se acerca mucho al sentido de “resolución”. Y es precisamente esto lo que se persigue al tomar Decisiones Difíciles.

Twitter: @NavaCondarco

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