Ventaja mental. Consejos de Estrategia para la competitividad

Si la Estrategia es, en última instancia, un proceso mental del que emergen acciones concretas, la ventaja mental es la ventaja definitiva. Todo lo demás llega a ser una consecuencia de ésta.

Conceptos extraídos del Libro: “El STRATEGOS y 23 Principios Estratégicos para la lucha en el mercado

En la lógica de los conflictos militares es usual considerar que la ventaja mental es producto de la convicción de una determinada causa moral. En tanto se comparte el convencimiento de estar involucrado en una “causa justa”, se alcanza energía adicional en las tareas, celo y sacrificio para alcanzar los objetivos. Esto es en esencia una “moral alta”, y poco se le compara en términos de poder. Napoleón decía: “Lo moral es a lo físico como tres a uno”.

En el mundo de los negocios es más difícil remitirse a una causa moral como elemento dinamizador. Lo que sí existe es “moral alta”. Esta es un poderoso elemento motriz, y se halla inscrita en las ventajas mentales.

La “moral alta” en una Organización es efecto directo de lo exitosa que ésta pueda ser en el Mercado.

Nada ayuda tanto a la moral de la gente como la sensación y racionalización de la victoria. Y pocas cosas representan tanto perjuicio como la derrota y humillación. Esto último conduce a frustración y amargura, en tanto que lo primero renueva energía y confianza en la posibilidad de alcanzar los propósitos.

El STRATEGOS tiene, por lo tanto, una responsabilidad de primer orden en lo que se refiere a obtener triunfos y evitar fracasos.

La ventaja mental constituye un objetivo del STRATEGOS para garantizar el éxito y establecer una moral alta en la Organización.

Gerald Michaelson afirma:

“Las cuestiones morales en los negocios son tanto el valor moral para tomar las decisiones oportunas y actuar en consecuencia, como el estilo de dirección que contribuya a lograr que todos se sientan satisfechos de sí mismos. El equivalente empresarial del valor militar es la confianza. Pero la confianza debe estar basada en el conocimiento y la experiencia”.

Al STRATEGOS se le exige valor y confianza, ésta última basada en conocimiento y experiencia.

Michaelson sigue:

“Cuán a menudo oímos decir que el golf y el tenis son deportes mentales. Sucede lo mismo en la esfera de los negocios. La ventaja mental parte de la firme confianza que proporciona una actitud positiva”.

En este caso, se demanda del STRATEGOS una “actitud positiva”.

Agréguense ahora los comentarios de Sun Tzu hace sobre el tema:

“Es posible que todo un ejército sea despojado de su espíritu y que su jefe quede privado de su entereza. Al comienzo de una campaña, el espíritu de los soldados es vehemente. Mengua después de un cierto periodo y en una etapa posterior puede extinguirse por completo. Un jefe inteligente rehuye a su enemigo cuando su espíritu es fuerte y le ataca cuando lo ha perdido. Éste el arte de otorgar importancia al talante.

En buena disposición, aguarda a un adversario desordenado. Sereno, espera a un enemigo tumultuoso. Este es el arte de conservar el dominio de sí mismo. Próximo al campo de batalla, aguarda a un enemigo que llega de lejos. Descansado, espera a un enemigo exhausto. Con unos soldados bien alimentados, aguarda a otros guerreros hambrientos. Este es el arte de administrar la propia fuerza.

 Se abstiene de interceptar a un adversario cuyas banderolas aparecen en perfecto orden y desiste de atacar a un ejército cuyas formaciones presentan un despliegue impresionante. Este es el arte de apreciar las circunstancias”.

Sun Tzu menciona entereza, talante, dominio propio, administración de la fuerza y aprecio de las circunstancias.

Todas estas condiciones deben sumarse al valor, confianza y actitud positiva para alcanzar la ventaja mental.

Los requerimientos para el STRATEGOS son, entonces, los siguientes:

  • Valor
  • Confianza
  • Actitud positiva
  • Entereza
  • Talante
  • Dominio propio
  • Administración de la fuerza
  • Aprecio de las circunstancias

Dado que es difícil entretejer estas condiciones en un orden lógico y útil, se hace necesario un proceso que pueda construir, con ellos, la ventaja mental para encarar el conflicto.

Y un texto bíblico puede ayudar mucho en esto, porque presenta una descripción fantástica de valores que resumen los anteriores y los coloca en un órden que ayuda en comprensión y ejercicio.

La segunda carta de Pedro en el capítulo primero, versículo cinco en adelante, dice:

“Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud. A la virtud, conocimiento. Al conocimiento, dominio propio. Al dominio propio, paciencia. A la paciencia piedad. A la piedad, afecto fraternal. Y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto…”

Pedro no solo presenta los atributos, los coloca también en un orden de precedencia:

1.- Todo se inicia con fe. En este caso fe en la tarea y las posibilidades propias. Este es el fundamento esencial de la ventaja mental.

La Biblia misma se encarga de establecer con claridad lo que la fe es. En Hebreos, capítulo once, versículo uno, dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

En consecuencia, El STRATEGOS debe ser la primera persona en la Organización que tenga certeza de lo que se espera y convicción por lo que no se ve.

2.- A la fe se le añade virtud. Y en ella están resumidas todas las habilidades naturales del STRATEGOS.

3.- Luego a la virtud se le añade conocimiento. En la forma que lo reclama cada uno de los Principios Estratégicos.

 4.- A todo lo anterior se le añade dominio propio, dado que sin éste nunca puede alcanzarse la ventaja mental.

Capacidad de controlarse a sí mismo, emociones, miedos y angustias. Con la serenidad de quién posee fe en sí mismo y sus posibilidades, al mismo tiempo que virtud y conocimiento para llevarlas a buen fin.

5.- Luego debe añadirse paciencia.

Con este atributo se dota al proceso de incomparable poder.

 6.- De allí se agrega piedad, porque de esta forma se construye la empatía.

Inspirada en la consideración a los demás y manifestada en actos de abnegación (que de manera tan positiva califican a un líder), y compasión.

7.- Sumar, entonces, afecto fraternal.

Porque éste es una condición esencial para establecer guía y orientación, y por efecto de ello compromiso y afecto recíproco.

8.- A todo ello, y por último, incorporar amor.

Dado que éste resume las cualidades indispensables de un líder.

Y para describir el amor tampoco existe mejor referente que la Biblia. En primera de Corintios capítulo trece, versículo cuatro en adelante, dice: “el amor es sufrido, es benigno. El amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece. No hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor. No se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser…”.

Esto resumen de manera maravillosa el carácter que debe tener el STRATEGOS, y por lo mismo, lo que ello significa para alcanzar la ventaja mental.

Libro de Referencia: “El STRATEGOS y 23 Principios Estratégicos para la lucha en el mercado. Aclaraciones indispensables de los conceptos de Estrategia, Negocio y competencia”.

Twitter: @NavaCondarco

Suscríbate a mi boletín y recibe las próximas Publicaciones en tu correo

Recibe el mejor Contenido directamente en tu Correo:
Loading
Compartir

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *