Bruce Lee y 3 importantes lecciones para el emprendedor

Bruce Lee es uno de los exponentes más célebres de las artes marciales en la historia. Un ícono. Un punto de referencia e inflexión para el conocimiento previo y posterior de ésta práctica que reúne maravillosamente filosofía, deporte y actitudes ante la vida.

Adicionalmente, Bruce Lee es el creador de la filosofía “Jeet Kune Do” (JKD): el resultado de la investigación y  “fusión” de diferentes técnicas de todas las artes marciales que aprendió. Desde el estilo chino, el boxeo occidental y derivados como el “kick boxing”, el karate coreano, el Judo japonés, la esgrima occidental, hasta el “kali” filipino, y otras disciplinas marciales. Bruce Lee analizó, revisó y aplicó todo esto a partir de sus estudios de la fisiología del cuerpo humano.

El concepto del Jeet Kune Do es simple: absorba de otros lo que sea útil, descarte lo que no lo sea y agregue lo que es exclusivamente suyo.

Bruce Lee descartó de otras disciplinas las cosas que no funcionaban para él y agregó sus propios movimientos.

Esa es una muestra de “sincretismo” y creatividad que puede ayudar muchísimo en la dinámica de negocios. Porque se fundamenta primero en el orden y experiencia de otros y luego agrega el criterio y la vivencia propia.

Bruce Lee no fue el mayor exponente de ninguna de la artes marciales que estudió, pero fue único e incomparable en la práctica que él mismo formó. Y de esta manera pasó a la historia con más pergaminos que todos sus maestros.

Estas son 3 referencias de la filosofía de Jeet Kune Do que pueden ser aplicados a negocios y emprendimientos:

1.- No es necesario inventar un producto totalmente nuevo para tener éxito en los negocios.

Ejemplo de esto es Steve Jobs. Apple no inventó un dispositivo digital para reproducir canciones, tampoco el teléfono móvil o la computadora personal. En realidad eligió las mejores partes de esos elementos existentes, se deshizo de las malas y agregó su toque. Esto la catapultó a la cima del mercado y convirtió en leyenda a su fundador.

No hay que ser un Steve Jobs para identificar lo práctico de esto. Se trata solo de respetar y reconocer el conocimiento existente. Tener la humildad de entender que la historia no comienza con uno y que muchos han transitado antes el camino que se desea andar.

Eso por una parte. Y por otra, hay que estar íntimamente convencido que uno mismo no es un “actor de reparto” y que tiene mucho por aportar y agregar. Bien dicen que la persona inteligente aprende de sus errores, pero el sabio lo hace de los errores de los demás. La filosofía de Bruce Lee le plantea ésta maravillosa lógica al emprendedor: aprender del éxito y los errores de los demás para establecer la propia marca.

No es necesario inventar un producto o servicio totalmente nuevo para tener éxito en los negocios. Es más fácil y efectivo rescatar las cosas buenas que hacen otros, quitar las malas y agregar el toque propio. Sencillo, práctico. Esencia de Jeet Kun Do y de Bruce Lee.

2.- Concéntrese en desarrollar sus fortalezas, no en subsanar debilidades. Bruce Lee y su lógica de “la adición que supera la resta”.

Se puede aprender mucho de la filosofía de Bruce Lee, su ética de trabajo y gran concentración para ser el mejor en su campo. Aprovechó constantemente sus fortalezas en lugar de enfocarse en sus debilidades. Y ésta es una actitud fundamental. Construir un negocio en función de lo que se hace bien es una táctica inteligente para cualquier emprendedor.

Si no se es explícitamente bueno en un determinado aspecto, hay que contratar a alguien para que se encargue de ello tan pronto como se pueda. No se debe perder tiempo valioso tratando de solucionar aspectos que correspondan al campo de experticia de alguien más.

Bruce Lee trabajó mucho para convertirse en un maestro absoluto de su arte. Y en los negocios hay que estar igualmente enfocado para transformar una idea en un producto, éste en un proyecto y finalmente en un negocio.

Steve Jobs sabía que era mucho mejor como vendedor y persona de ideas que como ingeniero informático o de software. Steve Wozniak llenó esa debilidad y juntos propiciaron una adición sinérgica: 1 + 1 = 3.

En admitir la debilidad se encuentra la genuina fuerza.

3.- No hay límites para lo que se puede lograr

“Si siempre pones límites a lo que haces, dijo Bruce Lee, ello se extenderá a tu trabajo y a tu vida. No hay límites. Solo mesetas. Y no debes quedarte allí, debes trascenderlas”.

Un ejemplo contemporáneo de esta filosofía es Elon Musk. Él posee la capacidad de no permitir que se le impongan creencias limitantes. Rechaza cualquier límite y simplemente pregunta: “¿Por qué no?” ¿Qué impide qué una empresa comercial contruya grandes cohetes e ir a la luna? ¿Por qué los vehículos eléctricos no pueden tener una gran autonomía y ser tan cómodos como los coches de gasolina? ¿Que limita la posibilidad de conectar la mente humana a una computadora para tener una entrada más rápida? ¿Por qué no podemos perforar un túnel debajo de la tierra y transportar automóviles más rápido de una ciudad a otra?

Uno de los grandes obstáculos que deben superar los emprendedores es percatarse genuinamente que PUEDEN construir una empresa exitosa, venderla y tener la vida que han soñado. Sólo al creyente le está reservada la victoria.

Ahora bien, esto no quiere decir que se desestime la cautela y el acto prudente. Pero es necesario entender que establecer límites nunca es lo mismo que limitarse. De la primera forma se trabajan los objetivos, de la segunda se construyen y consolidan imposibilidades.

Es necesario creer que se puede hacer algo que no se está seguro de poder hacer. Éste es el código de la trascendencia y el lenguaje de la evolución. Si el ser humano no hubiese tenido desde siempre convicción de sus posibilidades, habría desaparecido de la faz de la tierra hace mucho tiempo.

Creer aunque no se esté seguro de poder… ¡Piense en ello!

Para tener éxito deberá procesar ambos pensamientos en su mente al mismo tiempo. De lo contrario, la duda vencerá y no podrá superar tiempos difíciles.

La filosofía de Bruce Lee no solo le permitió convertirse en el mejor exponente de su arte mientras estuvo vivo, también hizo posible que se le recuerde en este mismo momento. Lo mismo puede suceder con su emprendimiento si se estudia y procesa el poderoso pensamiento que sustenta el Jeet Kune Do: “absorber lo que sea útil de los demás, descartar lo que no lo sea y agregar lo que sea exclusivamente propio”.

Twitter: @NavaCondarco

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