¿Ecología Organizacional o “ideología verde”?

El medio ambiente más próximo al ser humano no es la Naturaleza. Es el entorno que forman las organizaciones que ha creado para vivir y progresar. En ellas se encuentran los elementos que la especie precisa para vivir y trascender su tiempo. Por esto, y para encarar con responsabilidad los desafíos del medio ambiente natural, se necesita una Ecología Organizacional que ayude a entender y resolver los problemas de las sociedades contemporáneas.

Las personas tienen la convicción que viven en una crisis permanente.

En los problemas que afectan a la especie humana destacan siempre los factores relacionados a su conducta. Es decir, sus debilidades morales, la relatividad de principios, sus tendencias egoístas, actitudes discriminatorias, etc. Los móviles de estas conductas se tratan de muchas formas. Alrededor de ellos se teje un abanico de argumentos para explicar la compleja situación de los intereses humanos.

Sostener que todo esto constituye una Crisis es la forma de insertarse en la lógica de las mayorías. Es la mejor manera de ser considerado alguien de “buena educación” y “bien informado”. Si no se sostiene que esto es crítico, se corre el riesgo de pasar por un agente indiferente del “establishment” o un “artista ensimismado”.

No hay evaluación fiable del “estado de las cosas” sin incorporar la lógica de crisis. Esta es una era de desencanto y amargura. La época del hombre inquisidor, el juez implacable de su realidad y simultáneamente su verdugo.

Alguna vez un periódico inglés intento incorporar en sus ediciones una “página de buenas noticias”,sin embargo los resultados fueron lamentables. Y la única buena noticia llegó con la suspensión de la página.

¡Las buenas noticias no comulgan con el morbo de la crisis!

¿Por qué una Ecología Organizacional?

Ahora bien, como el ser humano no resigna raciocinio, ambición y poder, ha empeñado esfuerzos en establecer “algunas” soluciones para la crisis que ha creado. Hay muchas “asociaciones en busca de solución” para diferentes asuntos: protección de animales, defensa de la niñez, de los ancianos, los pobres, las minorías, la libre expresión, etc. Miles de fundaciones, voluntariados y asociaciones filantrópicas. Y entre ellas, grupos organizados para la defensa del medio ambiente natural: la “ideología verde”.

Por lo que se ve de esto último, ningún otro esfuerzo es más vehemente. El “activismo ecológico” tiene enorme dinámica. Y no es para menos, porque es una preocupación muy sensata.

Sin embargo, existen errores conceptuales en la preocupación medioambiental. Y de hecho también en la forma que toman las medidas correctivas. El error conceptual emerge de la interpretación de Crisis, porque ella atribuye el problema a defectos conductuales de las personas.

Es cierto que hay hechos que califican pobremente a la humanidad. No es falsa la decadencia moral, el relativismo y “quemeimportismo” respecto a muchas cosas. Pero esto no puede ocultar, a fuer de su valor, algo fundamental: la condición del ser humano como agente organizado, la especie como Organización.

Las Organizaciones son el entorno más próximo e importante del ser humano.

Desde que las personas se asocian y evolucionan en términos colectivos, surge una vida entre organizaciones. Emerge un fenómeno distintivo: la Organización.

El hombre nace, vive y muere entre organizaciones. En, por y para ellas progresa, y asimismo se pone en peligro con todo lo que le rodea.

Las Organizaciones Humanas constituyen el Medio Ambiente más próximo de la especie, uno anterior a la propia naturaleza. Son un entorno omnipresente, fundamental y condicionante que regula toda la vida.

Éste es un mundo de Organizaciones que fácilmente alteran la relación con la Naturaleza, demandando que ésta misma se inscriba en la dinámica humana, y no al contrario.

En realidad, no habría mucho que temer si es que las organizaciones humanas no estuvieran en estado lamentable. Pero la mayoría lo están. Desde el agregado, que es la propia Sociedad, hasta su núcleo fundamental: la familia.

Esto se trata de una Crisis Organizacional. Una de tal dimensión que compromete el único recurso irrecuperable: el medio ambiente natural.

Los daños a la naturaleza tienen origen bien definido: la incapacidad de organizar el desarrollo de las actividades humanas.

Queda implícito, por supuesto, que esta Crisis Organizacional es una de gobierno. Una debacle administrativa. Las organizaciones y su administración tienen relación ontológica. Y en última instancia, como la Organización no es más que un medio, la solución del problema se encuentra en la Administración.

La necesidad de una Ecología Organizacional

Esta no es una preocupación importante hoy día. Los defectos administrativos y organizacionales tienen por el momento menos importancia que un bosque. Y no es de lamentar la suerte que corran estos defectos, más bien el destino que les espera a los bosques por causa de ellos.

Si los esfuerzos para la preservación ecológica no se dirigen con prioridad a la solución de los problemas de Ecología Organizacional, habrá una “naturaleza verde” como testigo del fin del hombre, y no lo contrario.

Es incomprensible la indiferencia humana con la problemática administrativa que soporta esta Crisis Organizacional.

La “polución” en las organizaciones no tiene la forma del “smog” de algunas ciudades. Tampoco el color de las aguas que surcan en ellas. Pero se vive en pobreza, violencia e injusticia. En la ignorancia y miseria moral, o en la muerte que causan guerras que nadie entiende.

Si el medio ambiente de las organizaciones en las que se vive se destruye aceleradamente, de nada servirá preocuparse por la Naturaleza, porque ésta será de todos modos otra víctima.

Hoy mismo, debe preocupar menos la posibilidad de extinción de alguna especie de ballenas o la desaparición de algún bosque, que la alarmante ausencia de ecologistas organizacionales. Ésa injustificable “extinción” de Administradores de Organizaciones.

En ellos se encuentra el “futuro verde”. No necesariamente en esforzados activistas que intercambian insultos y piedras con policías en un centro de energía nuclear. ¡La contaminación es un problema de Administración! Y para terminar con ella debe actuarse sobre el entorno organizacional.

¿Dónde están estos ecologistas organizacionales? La mayoría de los Administradores no salen del “microcosmos” económico y financiero que los vincula a dinámicas empresariales.

El mentado Administrador de Empresas, el hombre de negocios y el propio empresario, no han respondido aún al llamado angustioso de ése mundo “ancho y ajeno” que Ciro Alegría veía con mejor ánimo.

¿Cómo administra usted su casa?

La Ecología Organizacional no se trata de ideologías complejas. Tampoco de un afán por restringir el desarrollo económico o la indispensable libertad de los agentes que invierten y asumen riesgos. Mucho menos de cuestionar el sentido de Negocio que dinamiza todas las actividades humanas. Se trata de evaluar y ser crítico con las capacidades de gestión para gobernar las organizaciones que se han creado.

¿Cómo administra usted su familia y la casa que habita?, ¿cómo se administra el barrio en el que vive, la comunidad de la que forma parte? ¿De qué manera se gestionan los intereses de la Organización en la que trabaja, y de las otras con las que ésta interactúa?

Si existiera buena Administración, habrían Organizaciones saludables, más allá de los objetivos específicos que busquen. Porque la buena gestión termina por encontrarse a sí misma, aun cuando se transite el camino equivocado, puesto que para ello sólo es necesario estar consciente de la necesidad de buen gobierno.

Y como las Organizaciones rodean al ser humano en cada aspecto de su desenvolvimiento, el estudio ya forma parte de un interés ecológico.

La palabra ecología tiene raíz en los vocablos eco- y -logía. Eco- proviene de la palabra griega οἶκος (oikos), que significa “casa, vivienda”, y queda bien entendida como hábitat, lugar donde se vive. Logía, por su parte, deriva de la voz griega λóγος (logos), que se puede traducir como “estudio o tratado”, pero también como “ciencia o teoría”.

Luego, Ecología Organizacional es el estudio o tratado del lugar donde se vive, del “hábitat” que se tiene, la “casa o vivienda”. Y si se mira alrededor, se podrá verificar que ése “hábitat” es de hecho una Organización. El “jardín” (la Naturaleza), está un poco más allá de la casa, y su estado depende esencialmente de cómo se mantenga ésta.

Twitter: @NavaCondarco

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