¡Jubílese ahora mismo! ¿Qué está esperando?

¡Jubílese ahora mismo! No es necesario (ni aconsejable), que espere tener 65 años para hacerlo. Las cosas han cambiado dramáticamente y hay que “desaprender” cuanto antes aspectos que se daban por sentados. Ha corrido mucha agua bajo el puente desde que el célebre canciller del imperio alemán, Otto Von Bismark, estableciera lo que ahora se conoce como el sistema de jubilación para los trabajadores activos.

Eso sucedió a fines del siglo XIX. Hace casi 150 años (ni más ni menos).

En ese entonces la expectativa de vida era de 61.7 años, y el porcentaje de gente joven y económicamente activa, mucho mayor que la actual. Hoy, la edad promedio de vida en el mundo occidental es de 82 años para las mujeres y 78 años para los hombres. Un crecimiento superior al 30%…, y en ascenso.

La Oficina Europea de Estadística (Eurostat ), establece que en el año 2018 casi un 20% de la población superaba los 65 años de edad, y de ellos un 5.6% eran personas mayores a los 80 años. Las personas entre 15 y 64 años (población “económicamente activa”), alcanzaba el 64,7%.

Las proyecciones para el año 2050  (momento en que las personas que hoy tienen 30 años alcanzarán los 60), muestran cambios significativos. La población mayor a los 65 años será de 28,5%, y el grupo entre 15 y 64 años se reducirá a un 57,1%. Como dato anecdótico, las personas mayores a 80 años serán casi el doble del año 2018, es decir 11%.

El mundo está envejeciendo.

Y no se necesita mucha clarividencia para entender lo que eso significa: cada vez hay menos personas jóvenes para sostener a sus mayores. El sistema de jubilación, tal como fue definido originalmente, se está volviendo disfuncional.

Ahora mismo es poco eficiente desde el punto de vista financiero. Porque la inflación ataca con inclemencia las pensiones. Las personas jubiladas tienen menos poder adquisitivo a medida que el tiempo pasa, porque pocas veces se ajustan las pensiones a los ritmos inflacionarios.

¿Cuál es la medida más inteligente para superar estos inconvenientes? Sencillo: ¡jubílese ahora mismo!

Parece una afirmación simplona, pero tiene sustento en los mismos fundamentos que dieron origen al sistema de jubilación hace siglo y medio.

Veamos.

1.- El sistema de jubilación establece la existencia de trabajadores activos y pasivos, ¿correcto?

Pues bien, ¿qué impide hacer ésa transición ahora mismo? ¿Es necesario fijar una fecha remota para dejar de trabajar y descansar? ¿No parece absurdo trabajar “sin descanso” 45 años, para luego parar “en seco”?

Esos son criterios que se deben “desaprender” rápidamente.

Y por otra parte, también es una necesidad urgente que la gente aprenda a descansar como corresponde.

Todas las personas que tienen la capacidad de organizar básicamente sus vidas, deben administrar apropiadamente los estados activo y pasivo en sus afanes laborales. Y esto no tiene nada que ver con las vacaciones o la jubilación. Se trata de trabajar activa y eficazmente cuando corresponde y dejar de hacerlo (también efectivamente), cuando sea pertinente.

La vida no puede estar partida en dos: una época de trabajo bruto que dure aproximadamente 45 años y una de “descanso” por el tiempo que reste.

¡Es absurdo!

Lo que corresponde es trabajar y descansar toda la vida.

No es inteligente colocarse en la posición de una “bestia de carga” 45 años (o más), y tampoco en la situación vulnerable de esperar que la gente más joven tome posta y garantice el descanso a partir de los 65.

¡Jubílese ahora mismo!

Aprenda a descansar. Gestione los periodos de “trabajo activo y condición pasiva” todos los días. Así disfrutará ahora mismo de una vida que le han dicho que comienza (posiblemente), en la tercera edad.

Afirmar que una persona mayor a 60 años ya no está apta para trabajar y debe ingresar en un estado “pasivo”, parte de asumir que todos los oficios son manuales y físicos. Pero eso no es verdad. De hecho lo fue cuando se construyeron las pirámides de Egipto, y posiblemente lo haya sido en cierta proporción en la época de Bismarck, pero ahora no lo es, de ninguna manera.

El “estado pasivo” en el que el Sistema coloca a millones de personas mayores a 60 años en todo  el mundo, es completamente nocivo. Igualmente la idea de trabajar “sin descanso” mientras se es joven (que es justamente la edad en la que mayor provecho se le puede extraer al reposo).

¡Jubílese ahora mismo! Trabaje y descanse toda su vida. Organice usted mismo su capacidad y ritmo. No necesita que un papel le diga cuándo debe estar “activo” y cuando “retirarse”.

2.- Esos planes que tiene para la jubilación, ejecútelos ahora mismo.

La gente ha “aprendido” a hacer planes para su jubilación. Es algo común y casi automático. Hay ciertas “cosas” que se dejan para ése entonces. Ambiciones, sueños, deseos. Todo se fija en algún momento de “ése futuro”.

Es otra cosa absurda.

¡Nadie tiene garantizado el futuro! No está asegurado el próximo día de vida, no se diga un escenario planteado a 30 años.

Si de verdad aprecia los sueños y planes que tiene para la “vejez”, lo mejor que puede hacer por usted mismo es planteárselos para el próximo año. ¡Listo! Y si el próximo año queda corto por algún motivo, entonces prepare las condiciones para el subsiguiente.

En esta lógica de soñar la vida que quiere para “el momento de descanso”, ¡jubílese ahora mismo! ¿Quién ha escrito en piedra que debe esperar 20, 30 o 40 años más para hacerlo?

Por otra parte, algo muy interesante sucederá en la medida que esos grandes objetivos los traslade al presente: estará haciendo realidad lo que considera sus “previsiones”. Porque cuando se hace referencia a la vejez, es típico afirmar que se deben tomar “previsiones”. Pues bien, cuando los planes del futuro se ejecutan en el presente, las “previsiones” se vuelven actos y hechos.

¿Dice que no tiene tiempo para hacer realidad sus planes de futuro?

¡Falso!

En primer lugar, tiempo es lo que tiene ahora, puesto que no se sabe si lo tendrá en la vejez. O para decirlo sin rodeos: el tiempo estará allá cuando pasen 30 años, pero no se sabe si estará usted.

¡Espacio en el tiempo, es lo que puede hacer hoy! Mañana no se sabe.

Dispóngase ahora mismo a EJECUTAR esos planes que tiene para la vejez. Y vívalos desde ya, no espere, mañana puede ser demasiado tarde. ¡Jubílese ahora mismo!

¿Difícil? Posiblemente. Pero nunca tanto como cuando se trata de iniciar algo a los 70 años, ¿se entiende?

3.- ¿Y el tema económico?

Este es el tema que siempre encabeza la agenda. La mayor parte de las personas se siente genuinamente inquieta al pensar ¿cómo me ganaré el sustento cuando sea mayor?, ¿qué podré hacer si no cuento con fondos de jubilación?

La preocupación es legítima. Pero es la misma que se tiene a los 20, 40  o 50 años. Las contingencias económicas no son privativas de la vejez. Eso es algo que el Sistema ha sembrado en el subconsciente de millones de personas a lo largo de este siglo y medio, pero no es cierto.

De no mediar alguna enfermedad que inhabilite completamente, las personas pueden generar ingresos hasta cualquier edad. Solo es necesario conocer recursos y medios. ¡Jubílese ahora mismo!

Los seres humanos son algo más que las ardillas que dedican una buena parte de su vida a guardar bellotas para el invierno.

No hay recetas universales que indiquen cómo se pueden generar ingresos en la juventud para tener asegurada la vejez. Lamentablemente ése es otro vicio mental que ha inculcado el Sistema: la lógica de buscar consejos mágicos, fórmulas o “tips” para resolver los problemas “inmediatamente”. Nada de eso es serio.

Pero existe algo mucho mejor. Un hecho concreto, real, totalmente útil y transformador. Algo que puede cambiar la historia del mundo. Es un detalle lógico y simple, como todas las cosas grandiosas que existen:

Si usted NO vive pensando que existe algo que se llama “jubilación”, tendrá resuelta toda contingencia económica en la vejez

¿Qué le parece? Es así de simple.

El ser humano no es tonto. Si se le dice que tendrá llena solo una cantimplora de agua para cierto trecho de camino, no la terminará de inmediato. Hará los cálculos que se precisen y tomará “previsiones”. No dude de eso. Desconfiar de la capacidad humana es desconocer todo lo que ha logrado.

Sucede con la jubilación, que en la solución se encuentra el problema.

El hecho que la gente sepa que existe algo que se llama “jubilación” la condiciona completamente, especialmente en términos económicos. Puesto que orienta visiones, planes y recursos hacia una realidad que asume garantizada e inamovible.

¿Se comportaría de igual forma si supiera que no hay sistema que le garantice sustento en la vejez? Seguramente no. Y lo que es más interesante, enriquecería también su presente en el afán de efectivizar las previsiones para su futuro.

Compruébelo, ¡jubílese ahora mismo! y acomodará situaciones presentes y futuras.

La ciencia y la tecnología han establecido condiciones inmejorables para que todas las personas, sin importar edad, distancias u otras variables demográficas, puedan activar dinámicas económicas que les generen ingresos y sustento. Hay oportunidades que ni se hubieran soñado en la época de Bismarck.

Ahora bien, nada es gratis. El mundo ofrece posibilidades inéditas, pero hay mucho por estudiar, analizar, arriesgar y trabajar. ¡No existe otra fórmula!

Recuerde: si orienta su vida haciendo abstracción de que existe algo que se llama jubilación, disfrutará una existencia de mayor calidad en el presente y llegará a la edad madura con todo armado y organizado. No lo dude, ¡usted es una persona inteligente!, por mucho que así no lo entienda el Sistema.

4.- Por último, no sea una carga para los más jóvenes y no confíe en el Estado.

Un mundo mejor espera cuando finalmente se superen estas ideas equivocadas de solidaridad. ¡Que la gente joven de todas las generaciones se ocupe de consolidar su vida y transformar el mundo que ocupa! Nada más y nada menos. No debería ser necesario que se le sumen más cargas y preocupaciones. ¡Jubílese ahora mismo!

Si los jóvenes de ésta generación no tienen que llevar la carga de sus mayores, conseguirán a la vez no ser una carga para quienes les siguen. Así se genera un ciclo virtuoso de economía y trabajo. ¡Ésa sí es una señal positiva de solidaridad y responsabilidad!

Por último, ¿está dispuesto a confiar en el Estado para que se haga cargo de usted en un futuro remoto? Porque más allá de cualquier disposición “técnica” en la administración de las pensiones, finalmente sólo los Estados podrán garantizar que esto funcione dentro de 40 años.

Pero, ¿son los Estados confiables?

¿Quién es el Estado, en primer lugar?

Ninguna respuesta otorga tranquilidad. Es casi una locura. Gobiernos que tendrán que resolver infinidad de problemas, ocupados en atender una población de adultos mayores en constante crecimiento y jóvenes con el “agua hasta el cuello” de responsabilidades.

No parece un escenario seguro o confiable.

¡Jubílese ahora mismo! Tiene toda la capacidad de administrar independientemente su vida. Que nada le haga pensar que no es apto. Aprenda a “desaprender” muchas cosas que se le han inculcado desde su infancia. Razone por su cuenta. Tome consciencia de la realidad con su propio juicio.

Es usted, SUFICIENTE. Alcanza y sobra para ser de ayuda a los demás y no una carga.

Aquí llegó solo. Nadie tiene la obligación de mirar por usted. Cuando internalice esto y viva en consecuencia, podrá percatarse que habita en un mundo bondadoso y lleno de oportunidades.

Twitter: @NavaCondarco

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