La persona que no teme al fracaso. Decálogo

La persona que no teme al fracaso entiende que éste es sólo un ingrediente en la mezcla de elementos que debe gestionar para extraer lo mejor que ofrece la vida. Su lógica de la vida está resumida en lo siguiente:

1.-  En la vida sólo gana aquel que ha perdido y sólo pierde aquél que quiere ganar.

2.- La persona que no teme al fracaso y desea alcanzar la victoria, reconoce siempre la probabilidad de la derrota. Y si se pone en acción es porque su amor por la victoria es superior a su temor por la derrota.

3.- La derrota definitiva no alcanza a quienes siguen caminando. Son ellos, quienes caminando sin parar, algún momento alcanzan la victoria.

4.- Todo lo que se tiene en la vida es un regalo y resulta bueno no aferrarse a nada más allá de lo razonable.

5.- La persona que no teme al fracaso entiende que las pérdidas son: a) una ofrenda que premia acciones e ideas. b) el costo que tiene el amor por lo sueños. c) el resultado coherente con la sana ambición. d) la solidaridad con el esfuerzo.

6.- Al final del viaje solo tiene valor aquello que se ha hecho y lo que se ha entregado. Porque todo lo demás se pierde sin remedio.

7.- El triunfo es apenas una de las contiendas que no se ha perdido. Por lo tanto el mérito no se encuentra en los “ganadores”, se halla entre aquellos que saben perder.

8.- A la vida no le arrebata galardones aquel que más sabe, ni el que más experiencia tiene. De la vida toma lo mejor el hombre de carácter que no teme al fracaso. Quién tiene disposición y ánimo para encajar las derrotas más dolorosas, las frustraciones más grandes, los mayores sacrificios.

9.- Son los problemas, las frustraciones, las pérdidas y los fracasos quienes no mienten nunca y mejor enseñan las soluciones y remedios.

10.- A quién ama la victoria le es preciso sostener un romance con el fracaso.

Reflexión:

La victoria no puede ser alcanzada por la persona que le teme o nada sabe del fracaso, es imposible.

La victoria que no conoce el dolor de la adversidad es una victoria frágil que solo colma las expectativas del ser mediocre. Aquel que lo mide todo a medias y recurre a tonos de gris para observar la vida.

La victoria más grande reposa en el “fondo de la piscina”. Allá donde reina la oscuridad, el color de las desventuras y los infortunios. Al hombre que conoce de ésas profundidades pocas cosas lo atemorizan y todo lo llama al agradecimiento. Allí, éste hombre construye la estructura fundamental de sus conocimientos, los convierte en sabiduría, en sana conducta y juicio prudente.

Cuando enfrenta la adversidad, la persona que no teme al fracaso recurre a lo mejor que hay en él. Entonces empieza a buscar las respuestas más allá de la superficie, de lo obvio y común. Allí emerge de él lo que siempre tuvo adentro, envuelto en las mantas cálidas de la rutina: el ingenio, la iniciativa, la creatividad. Todas estas armas poderosas para derrotar cualquier contrariedad.

Twitter: @NavaCondarco

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