La vida tiene un “plan estratégico” para usted. ¡No interfiera!

¿Es cierto que el ser humano es dueño de su destino? Pues sí, eso es verdad. Pero es necesario aclarar que se toma control de él en tanto se tiene la capacidad de gestionar los acontecimientos que suceden. La vida tiene un “plan estratégico” para cada criatura (veremos luego porqué es “estratégico”), y cualquiera que interfiera con su flujo fracasará irremediablemente… y sufrirá.

Es conocido el inspirador discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford el año 2005 y su referencia a “unir los puntos” hacia atrás en los acontecimientos que presenta la vida. Y la lógica de entender que en los fracasos y pérdidas que muchas veces se sufren, se encuentran las cosas de mayor valor.

De esto se trata el “plan estratégico” que la vida tiene para cada una de sus criaturas.

El origen trascedente de “ése” plan puede ser entendido de manera diferente por unas y otras personas. Algunos hallarán en él la mano de Dios, del orden cósmico, del Universo, de la energía esencial, del karma, etc. Todos tienen razón. Lo importante es entender que ése plan existe y es el activo más importante que cada individuo posee.

No hay aleatoriedad en la existencia, por mucho que ésa sea la sensación en el vivir diario. Todo pasa por algún motivo. Cada evento es uno de “esos puntos” que mencionaba Jobs y que configuran el destino. Lo decía con firmeza Einstein en otro contexto: “Dios no juega a los dados”.

Ahora bien, la línea que conecta los puntos concluirá siendo una bendición en tanto las personas no interfieran inapropiadamente con su flujo. Saber fluir en éste orden es posiblemente la capacidad más importante que debe desarrollarse en la vida.

Los planes que cada persona hace para desenvolverse en el mundo de acuerdo a sus deseos y expectativas, son en realidad propuestas que se le hacen a la vida. En este sentido tienen valor, porque honran la esencial capacidad creadora del hombre. Pero hay que entender que uno propone y la vida dispone. El veredicto final de las cosas siempre le pertenece a ésa otra disposición mayor: el “plan estratégico” que maneja el destino de cada uno.

Cuando uno cree que es dueño absoluto de su vida y destino, peca de soberbia, porque es cierto que solo se tiene control de lo que se propone y de las reacciones que se tienen ante las disposiciones mayores.

Resistirse a esta realidad es tan inútil como querer darle forma al agua con las manos. No refleja ningún tipo de básica inteligencia. El poder del hombre no radica en la posibilidad de doblegar al destino, más bien de extraer lo que quiere de él fluyendo por el cauce que dispone.

Los pensadores que se han sumergido en este misterio, demandan de las personas la capacidad de ACEPTAR siempre los planteamientos de la vida, con serenidad y en paz de espíritu. La aceptación es una muestra de sabiduría, porque constituye el punto de partida para co-crear la realidad que se anhela.

Carl Jung lo decía con propiedad: “lo que resistes, persiste”. En tanto más negación hay para aceptar los acontecimientos, más enérgico y duro es el mensaje, porque la vida cumple siempre el “plan estratégico” que tiene dispuesto. No es lo mismo luchar en la vida que luchar contra la vida. Ésta última es una contienda que no se puede vencer.

Los seres humanos que tienen éxito en este mundo son aquellos que Wayne Dyer describe en su retrato de la persona sin “zonas erróneas”:

“Cuando se está cerca de una persona libre de Zonas Erróneas se nota la ausencia de lamentos e inclusive de suspiros pasivos. Si llueve, les gusta. Cuando hace calor lo disfrutan en vez de quejarse. Si se encuentran en medio de una congestión de tráfico, o en una fiesta, o completamente solos, sencillamente actúan de la mejor manera posible. No se trata de disfrutar de todo lo que sucede, sino de una sabia aceptación de lo que es, de una rara habilidad para deleitarse con la realidad.”

Poseer esa “rara habilidad para deleitarse con la realidad” es la manera de alinearse con el “plan estratégico” de la vida y extraer lo máximo de él. “Deleitarse con la realidad”… ¡fabuloso!

Quién no interfiere con ésas maravillosas disposiciones superiores tiene la posibilidad de ver luego el resultado de la unión de ésos “puntos” a los que se refiere Steve Jobs. ¡Todo tuvo una razón de ser! Por algo suceden las cosas, y para quién posee la humildad de aceptar y deleitarse con la realidad, ¡suceden para bien!

Ahora bien, ¿porque se afirma que la vida tiene un “plan estratégico” y no solo un plan?

La explicación puede extraerse también de las palabras de Jobs cuando les aconseja a los estudiantes que orienten su vida hacia aquello que aman. Bien se trate de aspectos personales o profesionales: sintonizarse con los dictámenes del corazón.

Cuando el amor orienta los actos de la vida, se consolidan disposiciones, fortalezas, recursos y ventajas competitivas. Esto ayuda con los flujos que plantea la existencia. Los obstáculos y problemas se superan mejor cuando la disposición emerge de energías positivas.

Y de esto se trata la Estrategia, de fortalezas, recursos distinguidos  y competitividad.

El “plan estratégico” privilegia dones, virtudes y querencias de cada quién, porque esto es lo que garantiza el mejor aporte que se le hará a la propia existencia. La vida no confabula contra sí misma, y tiene dispuesto para cada criatura el mejor aporte que pueda dar. Por eso a los que fluyen apropiadamente con ella, todo lo que les pasa conduce a bien.

Cuando las personas no tienen un básico equilibrio entre intereses y gusto, obligaciones y amor, el desempeño no es exitoso y la vida aplica el “plan estratégico”. Entonces plantea pruebas y desafíos para que las cosas se ajusten. Este “orden superior” quiere lo mejor de cada uno y para cada uno, por eso altera las cosas cuando no discurren por buen cauce.

Si las personas entienden esto y no interfieren, los resultados de problemas, incomodidades o crisis concluyen siempre bien. Así, cuando se unen los puntos en retrospectiva todo cobra sentido.

¡No interfiera nunca con los flujos de la vida!

Hay propósitos y cursos que no siempre se entienden pero que están destinados para bien. Dele una oportunidad a la existencia. Ella tiene la capacidad de velar por usted.

Si Apple, la empresa que él mismo formó, no lo hubiera despedido, Steve Jobs tampoco hubiera conocido el éxito que tuvo y nosotros los productos de su trabajo. Igualmente si no superaba el dolor de saber que su madre biológica lo había entregado en adopción y que sus padres adoptivos en realidad esperaban una niña.

La vida coloca pruebas muy complejas, y en su momento parecen inexplicables e injustas. Muchos se resisten a fluir con ello y se atrincheran en negaciones que los conducen a estados traumáticos de abandono y depresión. Pero hay que recordar que todo forma parte de un “plan estratégico” que está ejecutándose más allá de nuestras limitadas comprensiones.

Por esto, cuando suceda algo que no le agrada, de siempre gracias por la experiencia, lo entienda o no, le guste o no. Esto no es simple resignación, porque al gracias le sucede la sana expectativa por lo bueno que viene luego. Si impide que las cosas fluyan con naturalidad perderá los parabienes que le están reservados después de las pruebas.

Cuando esté en situaciones de pérdida, frustración y fracaso, permítase experimentar ésas sensaciones con la misma naturalidad que imprime a las opuestas. De esto se trata el entendimiento de la vida. En ella suceden cosas que gustan y disgustan, y ambas hay que vivirlas por igual, porque así se perfecciona el “plan estratégico” asignado.

Permita que el sufrimiento y el dolor fluyan con la misma intensidad que el gozo o la alegría. Así no solo pasarán sin hallar alojamiento en usted, también le permitirán entender que en definitiva la realidad es neutra y es uno quién le otorga el valor a las cosas.

Por último, sea honesto con usted mismo en los momentos de tribulación. Bien lo dice Kaya Nova:

“Me dicen vas a estar bien, siempre lo estarás. Sí, es cierto. Pero por favor, permítanme un momento para expresar y mostrar mi tristeza e incomodidad. Sé que mejorará, pero también debo ser honesto y decir que mi espíritu está temporalmente pesado y no tengo que ocultarlo”.

La vida tiene un “plan estratégico” para usted. ¡No interfiera!

Twitter: @NavaCondarco

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