Los Principios Estratégicos (el “software” de la Estrategia)

Los Principios Estratégicos son en realidad el “software” que hace funcionar la mente del STRATEGOS en la aplicación de Estrategia. Ésta es una forma de abordar el conflicto e incorpora todos los factores que el proceso demanda: conceptos de gobierno, planes y acción.

(Contextualización del tema tratado en el libro “El STRATEGOS y 23 Principios Estratégicos para la lucha en el mercado“)

El desenvolvimiento estratégico se nutre de una sabiduría especial. Y para el caso, la elección de la palabra (sabiduría) responde a intencionalidad concreta, porque el desenvolvimiento estratégico no puede llevarse a cabo con ninguna inteligencia menor.

La sabiduría que permite hacer operativa a la Estrategia resume arte, técnica, ciencia, práctica y método.

El término sabiduría se fundamenta en dos aspectos: “conducta prudente y conocimiento profundo”. Si la interpretación de sabiduría se remitiera exclusivamente a “conocimiento profundo”, entonces la Estrategia podría limitarse al estudio de conceptos, teorías, técnicas y métodos. Pero en ese caso nada garantizaría que su ejecución estuviera amparada en una “conducta prudente”.

Es muy complicado “aprender” prudencia. Resulta más práctico aprender artes y métodos prudentes que la prudencia en sí misma.

Al menos esto se pretende al buscar sabiduría para la aplicación de Estrategia.

La sabiduría de la que se nutre la Estrategia son conocimientos que han sido puestos a prueba a lo largo de toda la historia del ser humano y sus conflictos. Miles de planteamientos para resolver confrontaciones. Cada uno con resultados distintos: éxitos y fracasos. Todos con la participación de diferentes STRATEGOS, unos victoriosos y otros no.

El producto de ésa experiencia milenaria son los Principios Estratégicos en los que se fundamenta la acción eficaz y exitosa.

La palabra Principio, a efectos de lo que aquí interesa, tiene el siguiente significado:

“Postulados esenciales que permiten el desarrollo de los estudios científicos o la práctica de un arte. Las reglas más importantes que determinan el modo de pensar y de actuar”.

“Máxima, idea o norma personal que rige el pensamiento o la conducta”.

“Ley o regla que se cumple o debe seguirse con cierto propósito, como consecuencia necesaria de algo o con el fin de lograr cierto propósito”.

“Reglas o normas que orientan la acción de un ser humano. Máximas universales”.

“Base de argumentación sustraída de la experiencia”.

Los Principios son pues, postulados esenciales, máximas, ideas, normas que rigen el pensamiento o la conducta de las personas y que son sustraídas de la experiencia.

Un Principio constituye una “base de argumentación que emerge de la prueba repetida” (la experiencia), a partir de la cual pueden encararse nuevos actos con mayor eficacia y probabilidad de resultados positivos.

Los Principios Estratégicos constituyen la sabiduría sobre la que se apoya la acción estratégica.

Si el individuo fundamenta su acción en Principios Estratégicos, está practicando Estrategia. Y si lo hace de manera profesional, es a quien se debe llamar STRATEGOS.

Por otra parte, si se está optando por describir Estrategia como la función del STRATEGOS, la propia Estrategia termina por ser una orientación para hacer las cosas fundamentada en la aplicación de Principios Estratégicos.

El único patrimonio de la Estrategia lo constituyen los Principios Estratégicos.

Estos se entregan en herencia de STRATEGOS a STRATEGOS a lo largo de la historia. En el proceso se  enriquecen, consolidan, nutren y transforman, de forma que su valor permanece en el tiempo.

Cuando el conocimiento de los Principios Estratégicos se suma al entendimiento de la Organización, el conflicto, y la aplicación de ciertas aptitudes y habilidades, surge el profesional de la Estrategia.

A muchos pensadores involucrados en el tema, les agrada afirmar que la Estrategia es un proceso mental y por ello invierten esfuerzos en el análisis de su entorno conceptual. Pero al margen que eso sea verdad, el profesional de la Estrategia no puede quedar anclado en la dimensión intelectual. Porque los fundamentos de la Estrategia, representados por sus Principios Estratégicos, exigen que se produzca la experiencia. Y ella solo se manifiesta a partir de la acción.

En este sentido, es indispensable descender del entramado teórico para describir, incluso, las mecánicas que la Estrategia puede tener.

Karl Von Clausewitz decía: “la teoría no puede brindar una fórmula con la que se resuelvan problemas. Permite que la mente examine objetos y sus relaciones, y que después se traslade a las regiones superiores de la acción para operar allí”.

Los Principios Estratégicos aportan la sabiduría, y el STRATEGOS incorpora aptitudes y habilidades personales para llegar, finalmente, a “ésas regiones superiores de la acción”.

León Trotsky afirmaba: “No existe una ciencia de la guerra y nunca existirá. Hay muchas ciencias con las que se relaciona la guerra. Pero la guerra no es en sí misma una ciencia; la guerra es arte, práctica y habilidad”.

Los Principios Estratégicos no constituyen propiedad de nadie. Existen a partir de la experiencia humana a lo largo de miles de años de historia y miles de conflictos. Su conocimiento le corresponde al estudioso, quien con dedicación y paciencia habrá de descifrarlos y entenderlos.

Estos son algunos Principios Estratégicos extraídos del libro “El Strategos y 23 Principios Estratégicos para la lucha en el mercado”:

  1. Estimación de condiciones.
  2. Comparación de atributos (puntos competitivos fuertes y débiles).
  3. La Estrategia condiciona la asignación de recursos.
  4. Convertir el tiempo en aliado.
  5. Todo el mundo debe beneficiarse de las victorias.
  6. ¡Conozca su oficio! (conozca el Negocio).
  7. Aplique Estratagemas.
  8. Aplique fortaleza contra debilidad, siempre.
  9. ¡Cuidado con la relación General- Soberano!
  10. Debe saberse cuando luchar y cuando no.
  11. Hay que saber manejar tanto fuerzas superiores como inferiores.
  12. Ganará aquel cuyos hombres estén unidos por un mismo propósito.
  13. Sea INVENCIBLE.
  14. Emplee lo normal para distraer y lo extraordinario para vencer.
  15. Planifique la sorpresa.
  16. Sea flexible.
  17. Logre masa crítica.
  18. Disciplina.
  19. Haga de la victoria la única opción.
  20. Invierta en recursos de información.

Twitter: @NavaCondarco

Suscríbete a mi Boletín y recibe las próximas Publicaciones en tu correo


 

Compartir

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *