No te deseo felicidad, deseo que logres ser feliz a pesar de todo

Finalmente el carácter de un deseo de felicidad por el año que ingresa se volvió viral. Y me parece justificado. El mensaje que se expone luego tiene una profundidad notable y es, simultáneamente, práctico y útil.

Muchas personas se “cuelgan” de la energía propositiva que acompaña las transiciones del calendario cada 365 días. Es una manera muy inteligente de procesar intenciones y objetivos. Si bien es cierto que los planteamientos y el trabajo serio poco tiene que ver con el calendario, la introspección y la propuesta se justifican y valen en cada una de sus sílabas.

Ahora bien, los deseos tienden a ser muy formales y ortodoxos, casi automáticos, y por lo mismo carentes de sentido práctico y utilidad. Posiblemente el ejemplo más interesante sea el referido al deseo siempre presente de “felicidad”.

Se entiende que “felicidad” sea específicamente lo que se augure a las querencias, pero al manifestarlo con ésa formalidad que condiciona el calendario, concluye por ser sólo semántica. El texto que se ha hecho viral en el ingreso de este año 2020, no expone un deseo mecánico de felicidad, más bien afirma que se debe tratar de ser feliz a pesar de lo que suceda. Y esto tiene una lógica impecable. Porque entre otras cosas responde a la genuina naturaleza humana y las verdades que rigen la existencia.

La vida convoca luchadores o víctimas, al menos en su estado extendido, porque en su circuito más selecto y elevado también convoca creadores. Para quienes no se suscriban a la categoría de  víctimas, el mensaje que sigue los ayuda a luchar. Y para los que desean crear (o al menos co-crear) su propio destino, los ayuda a reflexionar.

El texto le corresponde a Mirta Medici, una psicóloga argentina:

“No te deseo un año maravilloso donde todo sea bueno. Ése es un pensamiento mágico, infantil, utópico. Te deseo que te animes a mirarte, y que te ames como eres. Que tengas el suficiente amor propio para pelear muchas batallas, y la humildad para saber que hay batallas imposibles de ganar y por las que no vale la pena luchar. Te deseo que puedas aceptar que hay realidades que son inmodificables, y que hay otras, que si corres del lugar de la queja, podrás cambiar. Que no te permitas los “no puedo” y que reconozcas los “no quiero”.

Te deseo que escuches tu verdad, y que la digas, con plena conciencia de que es solo tu verdad, no la del otro.

Que te expongas a lo que temes, porque es la única manera de vencer el miedo.

Que aprendas a tolerar las “manchas negras” del otro, porque también tienes las tuyas, y eso anula la posibilidad de reclamo.

Que no te condenes por equivocarte; no eres todopoderoso. Que crezcas, hasta donde y cuando quieras.

No te deseo que el 2020 te traiga felicidad. Te deseo que logres ser feliz, sea cual sea la realidad que te toque vivir.

Que la felicidad sea el camino, no la meta…”

Twitter: @NavaCondarco

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